Un ferrocarril con espíritu
Autor: Dr. Ángel Romero Cárdenas
—Muy buenos días, sean bienvenidos, mi nombre es Espíritu Santos, soy el Portero del ferrocarril y me encargaré de atenderlos en su viaje. Las maletas…, vamos a dejarlas aquí, cerca de esta puerta y después las llevaremos hasta sus lugares… Pasen, pasen y en un momento estoy con ustedes.
Espíritu Santos, es el Portero del ferrocarril Chihuahua-Pací$co, nos recibe muy temprano, son las 5.45 AM. Abordamos el vagón No. 5, de primera clase y nos dirigimos hacia nuestros lugares y ¡oh sorpresa!, estaban ocupados. Esperamos con toda calma a que llegara Espíritu Santos y él, con más calma que nosotros, cogió los siete boletos y fue veri$cando uno por uno que correspondieran al viaje programado…, al vagón…, al número de asiento anotados y.…dijo:
—En efecto, este es el viaje correcto, es el vagón correcto, son los lugares correspondientes y efectivamente… están ocupados. Por favor, no se preocupen, de inmediato buscaré otros asientos para ustedes.
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